| Fallos en los procesos de fusión de los diferentes mamelones desencadenan la producción de anomalías en la formación de la cara, como son las fisuras faciales, entre otras.
Las fisuras faciales se distribuyen alrededor de las órbitas, párpados y labios.
La más frecuente y conocida es el labio fisurado o hendido.
Etiopatogenia y Frecuencia: Lo primero es no culpar a nadie de ello. La gran mayoría (75% de las fisuras faciales) ocurren espontáneamente y son de origen multifactorial. En pocos casos (25%) pueden asociarse a otros problemas y pueden ser parte de un síndrome.
En algunas familias, las hendiduras ocurren en varios miembros de la misma; en estos pocos casos la herencia es importante.
Algunas veces ciertas sustancias o teratógenos pueden influir en su aparición, pero la mayoría de las veces, no se encuentra una estrecha asociación de ningún teratógeno.
La gran mayoría de los casos es la suma de la herencia poligénica y multifactorial (genes menores difícilmente identificables) con agentes ambientales usualmente desconocidos.
La frecuencia en nuestro medio es de 1 niño con fisura facial cada 700 recién nacidos vivos (es realmente bastante frecuente). Esta incidencia aumenta en la raza asiática e indios centroamericanos y disminuye en la raza blanca. En la raza negra es aún más infrecuente que en la raza blanca.
Diagnóstico Precoz. En algunas ocasiones se realiza el hallazgo en un examen de ultrasonidos (ecografías) durante el embarazo. Otras veces la posición de la cabeza del niño o cuando la fisura es mínima no es fácil diagnosticarla en el perido prenatal. Si se confirma la fisura en un diagnóstico precoz, es posible que usted se sienta mejor al saber que hay equipos de especialistas que están listos para ayudarle.
También resulta útil conocer a otros padres con hijos que nacieron con este problema a quienes ya se les ha corregido la hendidura facial.
Ecografía donde se visualiza un labio hendido unilateral
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