5) Cirugía ortognática en pacientes fisurados: los pacientes intervenidos del labio y/o paladar fisurados, en edades tan tempranas de su vida suelen presentar el maxilar de menor tamaño en los 3 planos del espacio. Esto se debe a la manipulación quirúrgica del paladar de un bebé y también en la presencia de cicatrices durante el crecimiento del mismo. Estas cicactrices impiden un crecimiento normal y frenan el desarrollo del maxilar tridimensionalmente.
En algunos pacientes, los aparatos ortopédicos-ortodóncicos ayudan a colocar el maxilar retrasado en una posición más adelantada y normal, pero las cicatrices suelen tener más fuerza que los propios aparatos a lo largo del tiempo.
En casos muy evidentes, no debemos "cansar" a los niños con tratamientos ortopédicos-ortodóncicos largos y pesados, cuando sin duda están abocados a ser intervenidos quirúrgicamente a partir de los 18-20 años. A esta edad el maxilar se adelanta y/o se retrasa la mandíbula.
Cada paciente se estudia individualmente y son muchos los factores que nos ayudan a decidir qué tipo de cirugía precisa cada paciente.
En otras ocasiones, se puede realizar distracción en el maxilar en edades más tempranas. Usualmente la distracción del maxilar se realiza en casos muy severos, que además presentan insuficiencia velofaríngea asociada. Existen distractores externos o extraorales y distractores intraorales. Los distractores extraorales se usan cuando la oclusión no ayuda a la estabilidad del maxilar o en niños de menor edad. Los distractores intraorales son los más ampliamente utilizados en niños fisurados.
La ortodoncia siempre es necesaria antes y después de la cirugía ortognática y también de la distracción ósea.
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